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sábado, 25 de marzo de 2017

Cambio de ciclo, a la vez que de estación

Ésta va a ser la última entrada sabatina que escriba como médico de Setenil de las Bodegas. Hasta hace poco, el martes mismo en la participación en el programa "El Publico"de Canal Sur Radio, me presenté como tal.
Y quiero que esta entrada no sea una despedida, porque sé que muchos de mis lectores son mis pacientes, mis amigos de allí, los vecinos del pueblo a los que, pacientes míos o no, en algún momento he tratado de alguna forma.
Porque ya está asumido desde hace muchas semanas que no iba a volver a trabajar allí, y eso no va a cambiar algunas cosas. Gracias a estas herramientas virtuales y a la tecnología, podreis seguir al tanto de las novedades e inquietudes en el campo de la salud, y de la vida (que de todo ha habido en este blog), y podremos mantenernos en contacto; podreis pedir, como hasta ahora, que escriba sobre algún tema que os preocupe si, como hasta ahora, seguís confiando en mi criterio y en mis explicaciones.
De alguna forma, este blog será un medio de continuidad.
Por supuesto, esto no se va a convertir en una consulta paralela. Cada cosa tiene su sitio. Esto es lo que es.
A partir del próximo sábado empieza una nueva etapa como medico de Urgencias en el Hospital General Santa María del Puerto. Una actividad totalmente distinta, pero no nueva, pues ya anteriormente había trabajado  como médico de urgencias hospitalarias, y para esta misma empresa. Voy a trabajar con algunos antiguos compañeros y amigos, y con otros nuevos,y estoy muy optimista respecto a esta nueva etapa.
Claro que el cambio de actividad puede dar lugar a que cambie también la temática de las entradas que sigan, pero vaya, otra variedad a veces es enriquecedora. También respecto a esto estoy optimista.
En fin, que no hay mal que cien años dure, y que después de la tormenta llega la calma, que cuando se cierra una puerta se abre una ventana, y que a cada cerdo le llega su sanmartín y le remojan las barbas, o huye como gato escaldado. Me ha salido un potpurrí de refranes para despedir un poco más humorísticamente esta entrada que es: ni un principio ni un fin, sino un intermedio entre dos programas.
Gracias.

sábado, 11 de marzo de 2017

El enemigo del mes: el aceite de palma

Efectivamente, a finales del pasado mes de febrero recién acabado, hemos pasado unos días que parece que no se hablaba de otra cosa que del aceite de palma en las redes sociales, en la calle, en las tiendas.
De repente... ¡todo el mundo sabe lo que es el aceite de palma! Pues qué bien, porque ya sabemos que las opiniones son como el culo, que cada uno tiene el suyo. Detractores, y no tan detractores. No claramente personas apoyando el uso del aceite de palma, porque eso son ganas de polemizar; pero detrás de tanto cuñadismo...

¿alguien sabe de verdad por qué la polémica con el aceite de palma?

Hay varios frentes abiertos: el del uso en los alimentos infantiles, a lo que contestan los que alegan que hasta en la leche materna hay ácido palmítico.

Otro: el del uso de esta grasa en alimentos de consumo frecuente.

El no va más: el aceite de palma provoca cáncer.

A ver si es posible que desenredemos todo esto, sin usar demasiada palabrería técnica.

El aceite de palma es perjudicial porque de sus ácidos grasos, casi la mitad son grasas saturadas. De las malas, ¿vale? como ya hemos hablado otras veces. Las malas, porque son las que asocian el riesgo cardiovascular: el riesgo de sufrir una angina de pecho, un infarto, un ictus, una trombosis venosa profunda o un embolismo pulmonar. Enfermedades que matan, todas ellas. Hay muchas clases de grasas saturadas, también es cierto, más o menos perjudiciales según su estructura química, y resulta que el ácido palmítico es de las peorcitas.

Para completar el cuadro, el aceite de palma al natural es de color rojizo y de penetrante olor, por lo que para hacerlo más apto para su uso alimentario, se le somete a un procesamiento por altas temperaturas, a las que aparecen sustancias que son carcinogénicas (provocan cáncer), y de las que no existen establecido un nivel que se considere seguro: es decir, no se sabe a partir de cuánto es malo, o hasta cuánto se puede tomar sin poner en peligro la salud.

Ahora la pregunta del millón: ¿Por qué se usa de esa forma tan abundante en los alimentos?
El aceite de palma es casi generalizado en los alimentos procesados. Da textura, y un paladar agradable a los alimentos, mejora la digestibilidad incluso.

Se usa de forma generalizada, más que otros aceites, otras grasas de perfil metabólico más saludable, porque es más barato. De hecho es el segundo aceite en producción en el mundo, por detrás del aceite de soja, pero es que China es China y los chinos son un montón.
Constituyen la principal industria en muchos países, que lo exportan y lo venden a las grandes multinacionales de la alimentación. Como es legal, lo pueden hacer; y con costes más baratos, más beneficios. Que son una empresa, y están para ganar dinero.

¿Es que no les preocupa nuestra salud?
Pues no. A ellos les preocupa su negocio, y ganar dinero. Tu salud te tiene que preocupar a ti, y te lo voy a poner fácil, porque el consejo es el mismo de siempre: evitar en lo posible los alimentos procesados. 
Mientras más natural, más reconocible, más sano te resultará un alimento. Evita freir en la preparación, usa aceite de calidad, de oliva virgen extra.

Los alimentos procesados tienen todos muchas grasas, y grasas de las malas, pero eso ya lo sabes hace tiempo. Ahora sabes que se llama ácido palmítico, pero eso no cambia la realidad. Pero además tienen una barbaridad de hidratos de carbono refinados, y azúcares, con lo cual las grasas no son el  único perjuicio.

Ah, y deja de fumar. Como os dije cuando hablamos de las carnes rojas procesadas en relación a esta misma polémica con las grasas saturadas, si vas a seguir fumando, come lo que te dé la gana. Pero no des la brasa con las salchichas! Claro, que ya el colmo de la incoherencia sería salir a fumar a la puerta de la hamburguesería de los arcos dorados... por poner un ejemplo.


Esto sólo desde el punto de vista de la salud. El cultivo de la palma es polémico y tiene muchos detractores por otros motivos, como el impacto medioambiental del cultivo masivo que ha dado al traste con otras especies autóctonas en los países de origen; o la contaminación química que genera la extracción y procesado del aceite. Más las noticias referidas a la explotación infantil en esta industria, y el abuso de la pobreza generalizada en muchos de estos países que hace que usen a las personas como mano de obra barata sin respetarse mínimos derechos.

En fin, espero haber ayudado a que te formes tu propia opinión sobre el consumo de aceite de palma. Hay muchos motivos para eliminarlo o limitarlo en lo posible: la salud, el medio ambiente o motivos éticos. O decidir consumirlo libremente sin limitaciones, allá cada uno. Pero con conocimiento de causa, que no digas cuando salgas de que te hagan un cateterismo "si yo lo hubiera sabido..."
Se me entiende, ¿no?

Un abrazo