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domingo, 29 de enero de 2017

No es la mala hierba la que acaba con la cosecha, sino la desidia del agricultor

Buenas tardes a todos. Muchos de mis lectores habituales ya habreis leido esto en Facebook, por lo que aprovecho para agradeceros a todos las muestras de solidaridad, apoyo y simpatía. Por desgracia, no está en manos de ninguno de vosotros dar solución a estos acontecimientos. Lo que me motiva a informaros de la realidad de lo que ha pasado no es más que salvaguardar mi dignidad y mi prestigio, no permitir más maledicencias en mi entorno, y con el tiempo ver cómo cada cual cae a su lugar; ejercer mi derecho a la libertad de expresión ya que se me ha violado el de la intimidad. 

Con el agravante, que quizá es lo que más me duele, de la consideración que yo tenía por esta persona, y creí que era mutua. Pero por lo visto eso es así mientras esté callada y quieta solo.

En breve, con estos penosos acontecimientos no superados,  pero sí aceptados, volveré a mantener el ritmo de entradas habitual. Espero vuestra paciencia y comprensión en estos momentos, y gracias por seguir ahí.

 

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Pilar Terceño se siente muy enfadada.
Me molesta sobremanera que se hable de mí faltando a la verdad. Pero que encima se anticipen a mis actos, me irrita más aún. Por sorprendentes llamadas he sabido que hay por ahí quien anda festejando una gran victoria sobre mí, y me parece justo que se conozcan los hechos completos.
Tal victoria, tan deseada que no puede esperar unos días a que se concrete para festejar y presumir del logro "después de tanto tiempo" (al parecer son las palabras textuales) no es ni más ni menos que el hecho de que renuncio a la plaza en la que he estado trabajando los últimos ocho años y medio casi. ME VOY DE SETENIL.
Los motivos podrían haber quedado reservados, por ser discreta, pero ya que le voy a dar un vuelco completo a mi vida, sin desearlo, y con gran amargura, no voy a permitir que encima se pisotee mi nombre, y mi pena sea causa de risa para otros.
Me voy porque una persona que trabaja en mi unidad ha persistido en violar mi derecho a la intimidad tocando, cogiendo y en ocasiones haciendo desaparecer cosas de mi consulta, y más recientemente, abriendo correspondencia personal y profesional; hablando mal en contra de mi prestigio delante de compañeros y usuarIos con total impunidad dada la inacción del responsable de la Unidad, que se supone que debería apoyarme y proteger mis derechos, PERO HA DECIDIDO QUE EN ESTO NO ME CREE PORQUE HABLAMOS DE SU ESPOSA.
Creo que es un derecho más que ganado después de la dedicación que durante este tiempo he tenido y el compromiso con los objetivos y la calidad de los centros, prestando la mejor atención que he sido capaz, y en ocasiones, pasando el compromiso al ámbito personal, y dedicando el 100% y más de mis horas de trabajo, y muchas horas de mi supuesto tiempo libre. Por no hablar del apoyo personal que siempre he dado.
Frente a eso, mi decepción es encontrar que el responsable de la Unidad prefiere enfrentarse a mí, y me invita a ir a trabajar y dejar de inventar movidas, que aplicar las medidas correctivas a esa persona, debido a que está casado con ella. Decepción y desconfianza de la persona que no es capaz de ejercer la autoridad de la que está investido cuando le resulta más cómodo lo contrario.
Por tanto, ante semejantes circunstancias, he tomado algunas determinaciones:
Una, dejar de solucionar "movidas", y permitir que le lleguen para que, con su buen hacer habitual, las solucione de primera mano en la forma que más adecuado le parezca. Por ello, os invito, a los usuarios de sanidad de Setenil, a que le hagais llegar vuestras quejas y reclamaciones directamente, y comprenda de esa forma la diferencia entre "inventar movidas" y "esta movida la tienes que solucionar tú", cuando hasta ahora si no le llegaban era porque se las solucionaba, o las bloqueaba corriendo un tupido velo sobre la dejadez, apatía o ignorancia de otros.
Igualmente es posible que aprenda algo más de las personas de las que se rodea, a las que parece no conocer a pesar de los años transcurridos.
Para ello teneis la posibilidad de visitar su despacho en el Centro de Salud de Alcalá del Valle, escribir al buzón de sugerencias (cosa que ya están haciendo algunos de vuestros vecinos), o poner una reclamación oficial si la importancia del asunto lo merece.
Dos, renunciar al contrato actual, y dejar de trabajar en un centro donde se ejerce un nepotismo salvaje y no se respetan ni los derechos constitucionales de las personas. La fecha de mi renuncia está por decidir, lógicamente será atendiendo a mi beneficio, dentro de lo que cabe.
Tres, hacer estas declaraciones públicas para que, quien quiera saber lo que está pasando, pueda conocerlo de primera mano sin precisar de cuchicheos de pasillo ni grupitos de whatsapp más o menos secretos. Yo no tengo nada que ocultar, por lo que mejor que andar con llamadas y mensajes privados, algunos de los cuales putas las ganas que tengo de contestar, os agradecería que dejarais aqui en comentarios lo que querais decir al respecto, ya que en mi muro hasta la fecha no se ha borrado ningún comentario de nadie, por muy crítico, incluso soez que fuera.
Si os parece bien, podeis compartir para que a nadie quede dudas de mi posición.
Os pido disculpas por extenderme de esta manera, pero me ha parecido necesario. Estoy soberanamente cabreada con el tratamiento que se ha dado a estas circunstancias que para mí son dolorosas, y quiero justicia. Justicia, y no pasarme ochenta días hablando de esto.

domingo, 15 de enero de 2017

Dejar de fumar: beneficios de cara a una intervención quirúrgica

Ese fue el interesante tema, y animada conversación, en el último programa del "Club de la Buena Gente" en el que participé.

Os dejo el enlace, para que podais verlo.
Animaos con eso, no sólo se reduce los riesgos durante la intervención, sino que se mejora la posterior cicatrización.
Ahora y en todo momento, ¡son todo beneficios!


sábado, 7 de enero de 2017

Escépticos, cientifistas, radicales... basta de etiquetas

Estoy harta y aburrida del plan en redes sociales, en concreto Twitter, de la ronda de calificativos y descalificativos que contínuamente se vierten.
No recuerdo haber hablado mal ni insultado a nadie en redes sociales. Y calificativos sabemos poner todos, es fácil y gratis.
Así que hoy me voy a dedicar a explicar por qué no estoy de acuerdo con algunos de los calificativos que se nos asigna a los que creemos que debe haber método científico detrás de las recomendaciones de salud.

Escépticos: la palabra proviene del latín y éste del griego, significando pensativo, reflexivo. Significa que no cree o afecta no creer.
Etimológicamente lo podría considerar hasta un halago. Y no, no creo. No acepto, para la consulta, afirmaciones en las que tenga que creer. Prefiero que me las demuestren.
Pero me da coraje que se utilice de forma peyorativa. Prefiero ser escéptica que crédula, así tendré menos riesgo de errar.

Cientifista: No existe. Los creyentes parecen partidarios de neologismos, y oiga, bien, así evoluciona el lenguaje. Pero no nos hagan comulgar con ruedas de molino. Supongo, y sólo supongo, por si Zet1 o Grr me leen de nuevo, que quieren definir a los que somos partidarios o apoyamos el método científico. Científico: que pertenece, relativo o que se dedica a las ciencias; que tiene que ver con las exigencias de precisión y objetividad propias de la metodología de las ciencias.
Recomendaría, por tanto, a creyentes, pseudocientíficos y falsoterapeutas, que se volvieran más cientifistas. De nada!

Radicales: esto ya empieza a ser un poco más tocapelotas. Término que, por cierto, tampoco existe. No creo que nos quieran decir que somos fundamentales, esenciales, o completos. Más bien creo que quieren decirnos partidarios de reformas extremas, o tajantes e intransigentes.Y sí, he pensado seguir siéndolo frente a quien atente contra la salud, la seguridad de las personas, y encima vengan disfrazados de salvadores de la humanidad. Lobos disfrazados de corderos, hasta el punto de que ya no me importa si lo hacen por el beneficio económico. Mi oposición es de planteamiento, no condicionada.

Deshumanizados, y que vamos contra la ética, la filosofía: es la última perla del Dr. Gervás, que más allá de su opinión respecto a esto, se va radicalizando en sus posturas respecto a casi todo, según vas leyendo sus tuits a lo largo de las semanas: cada vez me recuerda más al chiste ese de "mi psiquiatra me sigue en Facebook y según lee mis estados, va modificando la medicación". Esto le va a caer fatal, ya que él cada vez más parece tender a la Paleomedicina, o Medicina de las Cavernas.

Aquí voy a especificar un poco más: que exijamos respaldo del método científico ante las decisiones sanitarias, no nos hace máquinas, ni menos humanos ni deshumanizados. Nos preocupan los pacientes, somos capaces de cuidarlos, de consolarlos, de ofrecerles apoyo y ternura incluso, llegado el caso, y de tratar no sólo con educación sino con alegría. Nada tenemos en contra de la filosofía, es la perseverancia en el método científico lo que nos parece ético, pero la filosofía o la espiritualidad o las energías en movimiento no tienen cabida ante las decisiones sanitarias. Que no lea Nietszche antes de diagnosticar una Diabetes Mellitus y decidir con qué la trato, no me hace opuesta a la filosofía, simplemente es que cada cosa tiene su sitio.

Soy capaz de elegir el tratamiento más adecuado según la evidencia científica vigente, y después de eso dar un apretón en la mano, o un abrazo, a mi paciente. Y reparto palabras de ánimo sin medida. Simplemente, porque es más agradable hacerlo así. A veces no medico, sólo hay que hablar de la vida y de la aceptación con las personas. ¡Cuidado! ¡Que me pongo filosófica!
La ciencia para lo que hace falta, pero para lo demás, simple conciencia y bondad.
La ciencia no nos robotiza. Ni siquiera nos convierte en seres aburridos.

Me preguntaba Velasco hace poco en "El Club de la Buena Gente" que si hacía rituales en Fin de Año, y le decía que sí. Él se sorprendió, sabiendo mi "tendencia cientifista": pero le expliqué que escribir tres deseos para el año, comerme las uvas sobre el pie izquierdo, etc, no van a hacer que se cumplan. Pero me hace reflexionar sobre mis objetivos para el año que empieza,y qué tengo pensado hacer para que se hagan realidad. Supongo que eso me hace escéptica, reflexiva y autosuficiente, en lugar de esotérica y arriesgarme a que se me bloqueen las energías y se me cierren los chakras, lo que quiera que sean. Y socialmente divertida. Hago eso con mis sobrinos, con mi hija, hablamos de la vida y nos reímos un rato.

Antes que nada, somos personas.