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sábado, 30 de enero de 2016

A la atención de @isanidad y de Lola Granada

Toda la tarde llevo irritada, aunque no sólo por este motivo, sino por otro que no viene al caso.
El caso es que ha volado en Twitter el artículo escrito por Lola Granada.
En iSanidad, que es una web que presume de defender al médico y de darlo a conocer.
Pues se han cubierto de gloria, digo de mierda, digo de gloria. Que me lío.

Porque, si habeis leído el articulito, pone en entredicho la profesionalidad de los médicos de familia tuiteros. Que no soy una crack del Twitter, ahí ando defendiendo un Klout en el que no termino de creer, y ganando poco a poco corazones y seguidores, compartiendo vida e intereses; por lo tanto no me doy por aludida cuando la autora atenta contra los "gurús".

Pero soy médico de familia. Y soy usuaria habitual de Twitter. Tuiteo diariamente. Varias veces al día: ventajas de los pocos caracteres, y de la inmediatez. Ahí sí me doy por aludida, por cabreada y por ofendida.

Mira, Lola Granada. Voy de frente. En Twitter, soy @donterceo. Tuiteo a diario sobre lo que me parece, y me la repanflinfa si consideras mis 8.402 tuits para 508 seguidores un rendimiento aceptable. Según tus cuentas, y suponiendo tuits a tope de caracteres, me hubiera dado también para escribir un libro, no tan largo como el de otros, pero desde luego mayor al libro medio de Amazon. No he valorado nunca cuántas horas he dedicado a tuitear, desde que abrí mi cuenta en 2008. Tampoco me parece un dato importante, por lo que tampoco entiendo que te preocupe si perdemos por esto horas de sueño, o de ocio. A veces cae un tuit en horario laboral, algunos programados, algunos retuits, algunos tuits, habitualmente volviendo en ambulancia de trasladar a algún paciente al hospital, o desde el cuarto de baño. Porque a veces orino. Inexplicable, porque no me da tiempo a parar a beber. Pero ocurre, es así. Espero que a ti y a mi empresa os parezca bien, y que también querrais rastrear mis visitas al baño. Si estás interesada, subo las pruebas de la evidencia a Instagram, y te etiqueto en la imagen de mis desechos. Vas a tener una experiencia escatológica inolvidable. Dame tu usuario, y el de Twitter, porque para querer ser tan sabiondona, no te identificas como yo hago. Aunque, como muchos de mis compañeros, tengo mis sospechas, que, de confirmarse, deberían hacerte renegar de la birria de bio y de actividad que tienes.

Espero que sigas preocupada por mi salud, ahora que estoy restando horas a mi sueño para contestar a tu articulito, y que sigas preocupada mañana cuando siga estudiando para un curso obligatorio, consultando por correo electrónico con el psiquiatra sobre algunos casos que no deben esperar, organizando las intervenciones para revalidar la acreditación de mi unidad, o leyendo artículos científicos interesantes para mi práctica diaria, todo ello en sábado, en mi tiempo libre, y por mi elección, porque creo que debo hacerlo y quiero hacerlo.Y algunos de ellos los tuitearé, porque me parecerán interesantes y a lo mejor a algún compañero también le valen.
No necesito tu reconocimiento ni tu agradecimiento. Me la trae al pairo si lo haces o no. Tengo ambos por parte de los pacientes que a diario ponen su confianza en mí y su salud en mis manos, y me defenderían a muerte si lo necesitara, porque es para ellos para los que hago lo que hago, incluido tuitear.
Cualquiera escribe en internet, prueba de ello es que tú lo haces. Mal, además, revisa por favor tus conocimientos de sintaxis y puntuación, que dejan mucho que desear, más aún para una "profesional" de la palabra. Yo me uno a tu hábito de desprestigiar en la ocupación laboral, porque profesional no te considero. Eso sí, yo me baso en hechos objetivos comprobables por cualquiera que te lea, mientras que tú te basas en suposiciones.
Eres difamadora cuando das por supuesto que Twitter es una debilidad, que su uso resta dedicación a los pacientes, y eres atrevida cuando osas deducir si es una afición (usa palabras en español, que existen) o no, a qué hora o desde dónde se redactan y publican los tuits, o cuando retas a las Consejerías a perseguirnos.
Estaré muy orgullosa de que incluyas mi blog entre los difamatorios y sectarios. "Ladran, Sancho".

Para finalizar, ya que te gusta tanto echar las cuentas de los demás: tu artículo tiene 295 palabras. Te ha rendido 12 "me gusta" de Facebook y 0 Tuits desde el origen. Lo que más lamento de esta entrada es colaborar a aumentar el número de tus lectores, que espero tengan el buen gusto de no repetir. No sales muy bien parada en cuanto al rendimiento de tu trabajo, debe ser que no eres muy buena en ello.

domingo, 24 de enero de 2016

Seis muertas por violencia de género en Enero y sale esta publicidad

Hoy sale en prensa la noticia de que estamos terminando el peor mes de enero en cuanto a muertes por violencia machista se refiere. Seis mujeres muertas en España en lo que va de mes y de año. La última, de 77 años, a cuchilladas a manos de su marido.
La violencia de género no entiende de edad, ni de nivel cultural, económico o social. No entiende de profesiones.
Sólo entiende de género. Y de violencia.
Y entonces viene la marca ésta, y saca esta publicidad. Sin entrar a qué pensará la marca rival del uso de su nombre, tengo que decir ahora que este anuncio da GANAS DE VOMITAR EN LA CARA DEL PRESIDENTE Y DEL PUBLICISTA DE LA COMPAÑÍA.
Porque nos quieren hacer ver que si no comes su producto, eres un perdedor. Y que ser un rompebragas es de ganadores, como conclusión.
Según estos señores de Nutella, las bragas están para que sus clientes las rompan, sólo ellos, y los demás son unos perdedores.
Me parece un mensaje violento, sexista, y que no ayuda nada en la lucha contra la violencia de género.
Por eso, en lo sucesivo, no entrará en mi casa un bote de ese producto, pocos he comprado pero ni uno más en lo sucesivo. En mi casa no se alimentan rompebragas, ni empresas que hacen publicidad machista.
Y me encantaría saber que en las vuestras tampoco. Si quereis engordar a base de mejunjes chocolateados, hay más productos en el mercado. Tened cuidado con lo que se desea, porque después de unos cuantos botes, las bragas que rompais se pueden parecer mucho a éstas... que tal vez no sea lo que habíais imaginado.