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miércoles, 29 de enero de 2014

Mitos sobre el sobrepeso

Vuelvo hoy a mi misión desmitificadora. Y es que llevo una rachita fina, me preocupan las falsas creencias que existen en la población que hacen que no se le dé importancia a cosas que la tienen.

Hoy le toca al sobrepeso y la obesidad.

Mito 1: el sobrepeso es saludable.
En los tiempos de hambruna, y en los siglos pasados cuando el patrón estético era favorable, el sobrepeso era un signo de tener para comer a diario. Pero eso no es saludable. Sobrepeso es sobrepeso en cualquier circunstancia. Y hay estudios que han demostrado que la obesidad causa daños en el hígado semejantes al alcoholismo.

Mito 2: si soy corpulento por constitución, y en mi familia todos tienen sobrepeso, mi peso adecuado es mayor al que dicen las tablas.
Para los corpulentos por constitución están los márgenes altos del Índice de Masa Corporal. Su normalidad estará más cerca del 25 que del 18, pero si está por encima de 25, será un corpulento con sobrepeso.
Y si en la familia todos tienen sobrepeso, es que todos tienen sobrepeso. No hay tablas especiales para familias de "gorditos".

Mito 3: los niños con sobrepeso son sanos.
La obesidad y el sobrepeso en los niños es tan dañino como el los mayores. Favorece la aparición de la hipertensión y la diabetes desde la misma infancia. Y será más probable que sea en el futuro un adulto con sobrepeso u obesidad.

Mito 4: la celulitis es lo mismo que la obesidad o el sobrepeso.
Se puede ser delgado incluso, o tener normopeso, y tener celulitis. No tiene nada que ver, ni se soluciona igual.

Mito 5: los gorditos son más felices.
Muchas de las personas con sobrepeso u obesidad pasan su vida saltando de dieta a dieta, sometidos a restricciones, acomplejados por las burlas de los demás y comparándose con otros.

Mito 6: mis hormonas son las culpables de mi sobrepeso. Esto sólo se arregla con cirugía.
Las alteraciones en las hormonas tiroideas son responsables de sobrepeso u obesidad en escasas ocasiones. Si fuera el caso, la solución no es operarse, sino regular esas hormonas. Pero la mayoría de las veces es el resultado de una alimentación incorrecta. La cirugía no permite continuar con esa alimentación incorrecta, de hecho es fundamental el consejo del nutricionista para mantener los beneficios a largo plazo.

sábado, 25 de enero de 2014

Las a-veces-difíciles relaciones con los especialistas de hospital

Algunos de mis lectores se van a extrañar por el tema de la entrada de hoy en un blog que está orientado a los pacientes.
Pero hay algunos motivos para escribir sobre este tema:
Primero, porque así los pacientes quizás comprendan mejor algunas cosas que pasan en las consultas y los tienen desconcertados.
Segundo, porque soy consciente de que me leen algunos compañeros, tanto de Atención Primaria, como de Especialidades Hospitalarias, y muchos enfermeros, entre otros, y esto es un asunto que nos afecta a todos.
Y tercero, porque quiero hacerlo. Porque es mi blog, mi púlpito, y puedo elegir los temas que trato. Y quiero compartir esto. Y además estoy dispuesta a aceptar y reflexionar sobre comentarios que puedan hacer, si lo hacen, "los del otro lado", los especialistas hospitalarios. A ver si es posible que solucionemos algunas cosas.

Ya me estoy imaginando el primer comentario, precisamente sobre llamarlos "los del otro lado": que no, que somos todos compañeros, que estamos todos en el mismo barco, etc.
Pero es que esta entrada va de que eso no es verdad. O al menos yo no lo vivo así.

No lo vivo así cuando los médicos del servicio de urgencias no leen el informe con el que les remito a un paciente. No-lectura que se deduce de sus informes. Cuando minusvaloren mis motivos para considerar que precisan valoración urgente. Finalmente observo que lo minusvaloraron cuando, pocos días o pocas horas después, la atención urgente es por complicaciones que se podrían haber evitado. Y es mi paciente el que sale perdiendo.
Y me parece que el fondo de esto es que no saben o no recuerdan lo que es la medicina sin una corte de enfermeros, auxiliares, celadores alrededor; sin un equipo de especialistas de guardia para tomar el relevo; sin pruebas complementarias, sin observación, sin UCI.
O a lo mejor es que yo no recuerdo cómo es hacerlo con todos esos medios.

No lo vivo así cuando los especialistas del hospital me toman por un administrativo con prebendas: y no hacen las recetas de los tratamientos que indican, no citan a revisión para que lo haga yo, y no tramitan las solicitudes de las pruebas complementarias que quieren para esa revisión.

No lo vivo así cuando prescriben y recetan por marca, o fuera de las recomendaciones de las guías de práctica clínica vigentes, lo que me perjudica en la valoración de MI calidad de prescripción, porque las prescripciones a pacientes de mi cupo se me contabilizan a mí, su médico de Atención Primaria, sea quien sea el médico que las hace.

No lo vivo así cuando el paciente llega de vuelta a mi consulta sin más informe que una cuartilla manuscrita con una pegatina de identificación,y un tratamiento garabateado. Sin una exploración, un juicio clínico, un tratamiento que no dé lugar a confusiones, sus correspondientes recetas electrónicas y un plan de seguimiento especificado y tramitado. Y entonces todo lo que tengo es un tratamiento del que tengo que deducir un diagnóstico, y la palabra del paciente que dice que le dijo que le tenía que ver en seis meses sin falta, pero que le mandara yo de nuevo, "que así es más rápido".

No lo vivo así cuando un especialista me manda a que derive al paciente a otro especialista, cuando a mí se me contabilizan el número de derivaciones, y es él o ella quien considera que necesita que le vea otro médico, y puede perfectamente hacer una interconsulta. De nuevo soy una administrativa con número de colegiado.

No lo vivo así cuando en los resultados de un análisis veo que sobre algún parámetro no se ha analizado y aparece el comentario "no procede". Y no sé con qué criterios desde el laboratorio del hospital pueden valorar con tal nivel de certeza que el análisis que he pedido "no procede".

Y no lo vivo así cuando los pacientes que han ido a consulta con un médico del hospital, vuelven sin tener ni idea de lo que allí se ha hablado. No han entendido su diagnóstico, su pronóstico, su tratamiento, las pruebas que les van a hacer. Cuando en las consultas del hospital tienen cuatro veces más tiempo que yo por paciente, derivan a Atención Primaria la mitad del papeleo a pesar de tener auxiliar en la consulta, y son el médico que hace esas indicaciones a un paciente que dejan desconcertado e ignorante.

Tampoco lo vivo así cuando no se ofertan para Atención Primaria una serie de pruebas complementarias, como TAC, RMN, electromiograma, Eco-Doppler, ecografía de partes blandas. O no puedo derivar a Cirugía Plástica o Cirugía Máxilo-Facial, sino a través de Cirugía General, con los consiguientes retrasos.
Normal que si el Sistema no permite a médicos de familia con años de experiencia usar esas pruebas o consultas, pero sí a un residente de 1º año de una especialidad hospitalaria, haya especialistas en el hospital que también nos consideren a los médicos de Atención Primaria especialistas de segunda. Los mismos que gestionamos la mayor proporción de la asistencia sanitaria con un ínfimo porcentaje del presupuesto.

No, no señores: no estamos todos en el mismo barco, ni somos todos iguales.


miércoles, 22 de enero de 2014

PSA y examen prostático, "ante todo, no dañar"

Hoy no voy a escribir sobre ninguna noticia que sea nueva para vuestros médicos, que se mantienen al día de los últimos estudios publicados.

Hasta hace poco, usábamos la detección de los niveles de PSA, las siglas en inglés para antígeno específico prostático, para el cribado del cáncer de próstata.
Renovemos definiciones: cribado es un programa de detección precoz de una enfermedad, significando precoz antes que dé síntomas. Se llevan a cabo si las condiciones lo justifican: en personas asintomáticas pero que puedan padecerla, si la enfermedad es potencialmente grave, y si su detección procoz es importante a la hora de modificar esa gravedad o sus consecuencias. Que la prueba de cribado sea aceptablemente segura y cómoda, y suficientemente sensible y específica, es decir: que dé positivo cuando haya enfermedad y dé negativo cuando no la haya. Y con un coste razonable para que sea viable su aplicación a un alto porcentaje de la población.

Para mejor explicarme, usaré algunos ejemplos:
-No se hace cribado de los catarros, porque no son potencialmente graves.
-No se hace cribado de la varicela porque averiguar la semana antes que un contacto de un enfermo va a padecer la varicela, no va a cambiar cómo curse la enfermedad en él o ella.
-No está ("de momento", desgraciadamente en mi opinión, porque todavía nos queda por ver que lo hagan) aceptada la colonoscopia como cribado del cáncer de colon, porque es una prueba no exenta de riesgos, y bastante incómoda. Y cara, por cierto.

-El PSA ha dejado de considerarse adecuado como método de cribado del cáncer de próstata por su baja especificidad y sensibilidad. Por eso lo utilizo como último ejemplo, porque es el tema de hoy.

Finalmente se ha valorado mediante estudios científicos lo que se venía sospechando: que con la PSA, ni son todos los que están, ni están todos los que son. Vemos PSA en niveles normales en pacientes a los que se diagnostica cáncer de próstata por otras pruebas (que se les hacen porque tienen síntomas, finalmente); y vemos niveles elevados en pacientes a los que, después de someter a un estudio agresivo e incómodo cuando menos, y a semanas de incertidumbre y miedo, se les descarta el cáncer de próstata.

Por eso no es una adecuada prueba de cribado. Por eso tu médico ha dejado de pedirlo en tus análisis así porque sí. Porque para qué pedir una prueba cuyo resultado no es confiable para tomar decisiones.

No quiero decir con eso que el PSA ya no valga para nada. Quiero decir que no vale para el cribado en la población asintomática. Tendrá su sitio, el que le corresponde, dentro del estudio de pacientes con síntomas que consulten a su médico. Ya no estamos hablando de un cribado en la población sana, por tanto.

Espero que esto haya ayudado a algunos a aclarar las ideas sobre el PSA, y deje de pensar que su médico ya no le mira la próstata para ahorrar.
La mayoría de los médicos queremos una sanidad eficiente, y eso no significa no gastar dinero, sino gastar en lo que hay que gastar y no en lo que no vale la pena.
Que no es por no hacer la PSA, que si hay que hacerla, se hace, pero hacerla para nada... es tontería.

sábado, 18 de enero de 2014

La ante-reforma a la Ley del Aborto

Buenos días,
de nuevo parece que me voy a meter en un jardín de los grandes.

Pero no. No voy a comentar sobre los aspectos éticos del aborto. Queda a la conciencia de cada cual considerar si el aborto es éticamente aceptable o no, en según qué circunstancias. No creo que mi misión aquí sea decir a nadie mis opiniones personales, ni lo que creo que deben pensar los demás (sobre todo porque yo no pienso en qué deben pensar los demás).

Pero sí quiero opinar sobre la reforma de la Ley del Aborto. Quiero opinar sobre ello, porque ninguno de las Interrupciones Voluntarias del Embarazo que se tramitaron desde el centro en que trabajo serían legales desde la nueva Ley si se llegara a implantar. Como el 90% de las interrupciones que se llevaron a cabo en España el año pasado (que dicho sea de paso, fueron menos que los años anteriores).

Eso me lleva a pensar qué harían esas mujeres con sus embarazos bajo la nueva ley.
Alguna, la que tuviera algo más de dinerillo, y probablemente quitándolo de otras cosas importantes de la casa, se hubiera ido a otro país cercano donde las interrupciones voluntarias del embarazo siguen siendo legales (todos los europeos menos Irlanda, Polonia y Malta).

Y las otras muchas, que no pueden permitirse viajar al extranjero por motivos económicos u otros, quizá recurrieran a abortos ilegales. Eso ha existido desde siempre, en centros clandestinos, en domicilios particulares, incluso a domicilio; con métodos más que dudosos en cuanto a eficacia, seguridad, y casi siempre en insuficientes condiciones higiénicas.
Así que, como su embarazo no supone un grave riesgo para su salud, irán a hacerse un aborto ilegal en unas condiciones que sí supondrán un grave riesgo para su salud.

No dejo de recordar en estos días una película que vi hace años, "Si las paredes hablasen" de 1996. Se puede ver gratis y en español en Youtube http://www.youtube.com/watch?v=VmkDcNUo_NM sobre este tema. La recomiendo mucho.

Y algunas otras, las que no podrán permitirse abortar legalmente en el extranjero, y no se atrevan a recurrir a abortistas clandestinos, seguirán adelante con un embarazo que no desean: porque es demasiado joven, o demasiado mayor, o es el quinto y apenas puede atender a los cuatro que ya tiene, porque está en trámites de divorcio y no quiere un hijo con un señor del que se está desvinculando para siempre, porque es la única que trabaja en la casa y no está dada de alta siquiera, así que de baja por riesgo laboral y descanso maternal ni hablamos, porque tiene entre sus antecedentes recientes el parto de un feto muerto y no está en condiciones mentales de afrontar el miedo al horror de nuevo... o por cualquier otro motivo o circunstancia que le esté ocurriendo. Por no hablar de aquellas futuras madres en cuyos fetos se detecten enfermedades o malformaciones, pero compatibles con la vida. Ha de nacer ese bebé enfermo o malformado, que sufrirá por ello, no lo olvidemos, y hará sufrir a su familia. Sin olvidarnos que las ayudas de la Ley de la Dependencia están paralizadas y el copago afecta a todo, así que esa familia tendrá que afrontar gastos en medicinas, en ortopedia, en ambulancias, en ayuda a domicilio...

La señora que desee hacerse un aborto legal, necesitará los informes de dos médicos diferentes, un informe de psiquiatra... ¿Psiquiatra? Me gustaría saber la posición de los psiquiatras respecto a esto. Así que tendré que pedir una valoración psiquiátrica para una señora que quiere abortar igual que para otro paciente del que sospeche un trastorno bipolar. Desear interrumpir un embarazo no es una enfermedad mental.

Estos son los primeros pensamientos que me vienen a la cabeza cuando leo sobre la AnteReforma de la Ley del Aborto.
Mi opinión: esta reforma, tal y como está planteada, atenta contra la Salud Pública.

miércoles, 15 de enero de 2014

21 días

Eso es lo que tarda el humano en adquirir un nuevo hábito.
Es lo que dicen los estudios científicos. Y es que hay estudios científicos para casi todo (menos para los productos homeopáticos y los remedios naturales, como hemos podido aprender recientemente).

Eso da otra perspectiva a la vida.
Porque si te planteas que dentro de 21 días lo que ahora es un esfuerzo, será parte de tu rutina, no se hace tan cuesta arriba ponerse en marcha con nuevos objetivos y fuerzas renovadas.

Si estás dejando de fumar.
Si estás haciendo cambios saludables en tu dieta.
Si has iniciado un hábito de ejercicio fisico.
Si te levantas más temprano para aprovechar mejor el día.
Si no eras lector habitual y te gustaría serlo.
Si te has mudado recientemente.
Si estás rediseñando tu familia.
Si comienzas un tratamiento crónico.

Son sólo 21 días de esfuerzo en incorporar el nuevo hábito a tu vida diaria. No hay que hacerlo todo de golpe, algunas cosas pueden ser progresivas. Se pueden plantear objetivos intermedios, por ejemplo semanales: primera semana, un objetivo menor. A la semana, se valora el cumplimiento, y las dificultades que se hayan encontrado. Se replantea el objetivo para la segunda semana, y se añade un nuevo reto. al finalizar la segunda semana,  se evalúan ambos. Y se plantea la tercera semana con un reto más ambicioso.
Al finalizar la tercera semana, no sabrás qué hacer la siguiente sin plantearte un nuevo objetivo.
Pero sin lucha, que no tiene que ser "a dolor". Con alegría, y con entusiasmo, que es como al final se consiguen las cosas.
¿Y si fracasamos? ¿Y si no sale como esperamos?
Pues puede pasar, por supuesto. Y no pasa nada, se replantea y se empieza por el principio.
El truco está en caer siete veces y levantarse ocho.
La perseverancia fructifica.

sábado, 11 de enero de 2014

Hablamos de ¿Sexo? No, de salud sexual, afectiva y reproductiva



Así quise titular la actividad de Promoción de la Salud que realizamos en Alcalá del Valle en la segunda quincena de noviembre del año pasado. La idea era dar una charla a padres sobre cómo abordar el tema de la sexualidad con los hijos adolescentes.
Es difícil abordar ese tema, tanto padres como hijos son reacios a ello. Pero también es difícil el planteamiento de la charla, que da no para una hora, sino para un fin de semana entero hablando de ello.
Mi visión del aspecto fue transmitir que sexualidad no es genitalidad, que sexualidad no son las relaciones sexuales con coito. La sexualidad es mucho más amplia. Sobre ello comenzamos a hablar. Sobre los miedos de los padres, sobre los miedos de los hijos. Sobre qué decir cuando no se sabe qué decir. O cuando no se tienen todas las respuestas.
Fue una charla agradable, a pesar de la tensión inicial. Algunas caras conocidas, que eso siempre ayuda a relajar el ambiente. Otras que eché de menos, pero seguro que se apuntan a una próxima edición. Más relajados todavía nos quedamos todos después de un par de chistes que venían a cuento, a modo ilustrativo, claro, y animaron mucho el debate.
Os dejo aquí el vínculo a la presentación que utilicé de apoyo, por si a alguien interesa. Y algunas fotillos, por gentileza de mi amiga @moncayo_sonia que acudió con su preciosa hija.
Antes de terminar, quiero agradecer a la población de Alcalá del Valle la cálida acogida que tienen siempre para todas las actividades que realizamos, y a @RafaelSnchez6 por darme la oportunidad de llevarlas a cabo, y las que quedan.
Y es que me fascina la Promoción de la Salud.







miércoles, 8 de enero de 2014

La higiene del sueño




Así es como lo llamamos los profesionales. Y no significa duchars antes de acostarse o ponerse un pijama limpio. En el lenguaje habitual, se asocia higiene a limpieza, cuando higiene realmente significa todas las medidas que se tomen para tener una conducta saludable.
En este caso, higiene del sueño significa lo que podemos hacer para dormir mejor. O más.

Efectivamente, también es importante dormir limpio, oliendo bien y con ropa fresca. Aparte de que la ducha tenga un efecto relajante, que lo suele tener.
Igual que un vaso de leche caliente. La leche es rica en triptófano, que es un aminoácido (los aminoácidos son los componentes de las proteínas) que es regulador del sueño. ¡A veces las cosas de las abuelitas tienen base científica!
Al final, cada cual tiene sus métodos. Pero la base del método es tener un método, precisamente. Tener una serie de rutinas que nos vayan preparando y predisponiendo a dormir.
Es fundamental en este aspecto intentar acostarse siempre a la misma hora. Cómo vamos a enseñar a nuestro cuerpo que es la hora de dormir, si cada día lo mandamos a dormir a una hora distinta.
Y a partir del momento en que decidimos acostarnos, seguir una rutina estable: ponernos el pijama si no lo tenemos puesto (y si tenemos costumbre de dormir con pijama), lavarnos los dientes, cepillarnos el pelo, lavarnos la cara, leer un libro o escuchar la radio…
Al fin y al cabo, que siempre sea lo mismo.
Las condiciones de la habitación son dignas de considerar también. La cantidad de luz, la ausencia de ruidos estridentes, la temperatura, deben hacernos sentir cómodos. También las características del colchón y de la almohada, ni blando ni duro, ni alta ni baja, para cada cual: concretamente, la almohada es distinta según la postura en la que durmamos, no es igual para el que duerme boca arriba que para el que duerme boca abajo.
A veces el problema es…¡la compañía! Pues si el compañero o compañera de cama necesita arrastrar la silla, da portazos, ronca o da ochenta vueltas antes de dormirse, puede dejarte a ti en vigilia. Se hablan las cosas, para que te lo ponga un poco favorable, y si es necesario, uno de los dos adelanta o retrasa la hora de acostarse con respecto al otro. Así se evitan las interferencias.
Hay veces en que no podemos evitar lo que nos mantiene en vela… como tener un bebé en casa. Sobre todo al principio, que se te van las horas entre toma y toma echando eructitos, lavando culos, cambiando pañales, y luego atendiendo a tu pecho o echando biberones a limpiar. En un suspiro, ya está tu retoño pidiendo comida de nuevo.
En esos casos es más difícil, porque ¡hay que estar despierto! Nadie te puede sustituir si das pecho, pero si son biberones, se pueden hacer turnos con el papá de la criatura o con otros adultos que vivan en la casa. Y se puede intentar dormir de día lo que se pueda. Y tener paciencia, que en pocas semanas tu bebé también querrá las noches para dormir y comenzará a distanciar las tomas en el tiempo.
No es fácil poner la vida en pausa. Realmente, es más bien difícil, si hay que decir algo.
Pero sí podemos pausar la mente. La hora de acostarse no es la hora de pensar en los problemas del día, ni en las inquietudes, ni es momento de tomar decisiones importantes. Es momento de agradecer por el día que ha pasado, y pensar en descansar para el día que viene, y cuando venga, entonces cogerlo con todas las energías. Técnicas de relajación, meditación, pueden ayudar a conciliar el sueño antes y mejor.
Os recuerdo hace unos días una entrada con enlace a un blog de música para meditar, que sería muy a propósito para ese momento:

¡Que descanséis!

sábado, 4 de enero de 2014

suplementos alimenticios



Esta entrada del blog está especialmente dedicada a @moncayo_sonia, enfermera y amiga, y encima de todo lectora habitual. A ella, porque ella pidió que le contara algo sobre este tema. Con ello no quiero decir que las referencias sean a ella concretamente, uso un “tú” genérico impersonal, dirigido a TI que me lees en este momento.
Los suplementos alimenticios: Con ellos pasa algo parecido a lo que hace unos días hablábamos con la homeopatía.
No tengo nada en contra de los suplementos alimenticios. Ni de sus fabricantes. Ni de sus distribuidores, ni mucho menos de sus consumidores.
Los suplementos alimenticios, por definición, son productos con lo que se intenta suplir las carencias de la alimentación, con un fin concreto. Por lo tanto, desde mi punto de vista, son alimentos, no fármacos. Esta primera consideración es la BASE de mi opinión sobre los suplementos alimenticios.
Lo siguiente: ¿hace falta tomarlos? Pues a priori, dentro de una dieta equilibrada, parece que no serían necesarios. Si con los alimentos comes de todos los nutrientes, ¿para qué suplementarlos?
La realidad es que muchas veces nuestra alimentación no es tan equilibrada como debería ser, por dejadez, por comodidad o por ignorancia. Y parece más fácil tomar un suplemento que arreglar la dieta. Pero digo yo, si crees que te faltan omega-3, ¿por qué tomas un suplemento y no una ración o dos más de pescado a la semana?
Otro tema distinto es el uso de productos naturales, o más o menos naturales, con intención terapéutica. Esos ya no son suplementos alimenticios, sino drogas, en el sentido amplio de la palabra: sustancias que, introducidas en el organismo, ejercen una acción, producen un efecto.
Es un contrasentido, porque hay personas que los toman porque quieren que les haga un efecto, pero prefieren tomar ese producto “natural” para que no les haga tanto efecto. Porque, como es natural, no es tan fuerte. ¿En qué quedamos? ¿Quieres el efecto o no?
¿O es que quizás lo que pasa es que no tienes mucha confianza en que no sea tan inofensivo como quieren decirte?
Porque al final, esa es la base de la contradicción y la incoherencia.
Son productos supuestamente naturales, pero desde el momento en que te los meten en un bote, ya están manipulados de alguna forma. Tienen efecto, claro, a veces el que deseas, pero a veces también efectos secundarios que pueden ser graves; e interaccionan con otros medicamentos o productos naturales que estés tomando, o están contraindicados en el embarazo, o durante la lactancia, o si te vas a operar de algo.
Y la cuestión es que nadie lo sabe a ciencia cierta, y nunca mejor dicho, porque esos productos se ponen a la venta sin estudios científicos que demuestren que son eficaces para algo, ni que son seguros. NO SON FÁRMACOS. NO TE LOS RECETA TU MÉDICO. TE LOS VENDE UN SEÑOR O SEÑORA EN UNA HERBORISTERIA O PARAFARMACIA, cuando no es que has cometido la temeridad de comprarlos en internet. Ves, de eso si hay estudios sobre el número de fraudes que sufren los compradores internautas de medicamentos o supuestos medicamentos.
Pongamos un ejemplo:
Aceite de onagra
¿Qué es? El aceite de onagra es el aceite obtenido de la semilla de la planta llamada onagra. El aceite de onagra se usa para tratar trastornos de la piel como eczema, psoriasis y acné. También se usa para la artritis reumática, los huesos débiles (osteoporosis), el síndrome de Raynaud, la esclerosis múltiple, el síndrome de Sjogren, el cáncer, el colesterol elevado, las enfermedades cardíacas, para un trastorno de movilidad en los niños llamado dispraxia, para el dolor de pierna debido al bloqueo de vasos sanguíneos (claudicación intermitente), para el alcoholismo, la enfermedad de Alzheimer, y la esquizofrenia.
Algunas personas usan el aceite de onagra para el síndrome de fatiga crónica (SFC), el asma, las lesiones nerviosas relacionadas con la diabetes, para un trastorno de comezón llamado dermatitis nerviosa, para la hiperactividad infantil y el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), para la obesidad y pérdida de peso, para la tos convulsiva y los trastornos gastrointestinales incluyendo la colitis ulcerativa, el síndrome del intestino irritable, y la úlcera péptica.
Las mujeres usan el aceite de onagra durante el embarazo para prevenir el alza de la presión arterial (pre-eclampsia), para acortar la duración del parto, para iniciar el parto y para prevenir retrasos en el nacimiento. Las mujeres también usan el aceite de onagra para el síndrome premenstrual (SPM), el dolor en el seno, la endometriosis, y los síntomas de la menopausia tales como los rubores o el bochorno.
En los alimentos, el aceite de onagra se usa como una fuente dietética de ácidos grasos esenciales.
En la industria manufacturera, el aceite de onagra se usa en jabones y cosméticos.
En Gran Bretaña, el uso del aceite de onagra estaba aprobado para el tratamiento del eczema y el dolor en el seno. Sin embargo, más adelante la Agencia de Control de Medicamentos, el equivalente Británico a la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), le quitó la licencia a aquellos productos de aceite de onagra comercializados bajo receta médica para estos usos. Las licencias fueron retiradas debido a que la agencia concluyó que no hay suficiente evidencia que demuestre que estos productos son eficaces. El fabricante no está de acuerdo, pero todavía no ha publicado estudios que demuestren la eficacia del aceite de onagra para estos usos.
¿Es efectivo? Natural Medicines Comprehensive Database (La Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales) clasifica la eficacia, basada en evidencia científica, de acuerdo a la siguiente escala: Eficaz, Probablemente Eficaz, Posiblemente Eficaz, Posiblemente Ineficaz, Probablemente Ineficaz, Ineficaz, e Insuficiente Evidencia para Hacer una Determinación.

La clasificación de la eficacia para este producto es la siguiente:
Posiblemente eficaz para...
  • El dolor en el seno (mastalgia). Puede que no sea eficaz para el dolor severo y a largo plazo.
  • La osteoporosis, si se usa en combinación con calcio y aceites de pescado.
Posiblemente ineficaz para...
  • Los síntomas del síndrome premenstrual (SPM).
  • El trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
  • Reducir los síntomas de un tipo de trastorno de la piel llamado dermatitis atópica (eczema).
  • Los bochornos (rubores) debido a la menopausia.
Insuficiente evidencia para hacer una determinación para...
  • El síndrome de fatiga crónica (SFC). Hay evidencia preliminar que indica que una combinación específica de aceite de onagra y aceites de pescado (Efamarine) podría disminuir los síntomas del SFC. Sin embargo, los resultados de los estudios no han sido consistentes.
  • La artritis reumática (AR). Algunos estudios muestran que el aceite de onagra disminuye el dolor en la AR. Otros estudios no muestran ningún beneficio.
  • Las complicaciones del embarazo. Los resultados de las investigaciones que se han hecho hasta el momento sugieren que el tomar aceite de onagra no parece acortar la duración del parto, prevenir la presión arterial elevada debido al embarazo (pre-eclampsia) o prevenir retrasos en el nacimiento en las mujeres embarazadas.
  • El síndrome de Sjogren (un trastorno auto inmune en el cual ciertas células del cuerpo atacan y destruyen las glándulas que producen las lágrimas y la saliva). Hay pruebas que indican que el tomar aceite de onagra no mejora los síntomas.
  • El cáncer.
  • El acné.
  • La esclerosis múltiple (EM).
  • La artritis reumática.
  • Las enfermedades cardíacas.
  • El colesterol elevado.
  • La enfermedad de Alzheimer.
  • Otras condiciones.
Se necesita más evidencia para poder aprobar al aceite de onagra para estos usos.
¿Cómo funciona? El aceite de onagra contiene “ácidos grasos” Algunas mujeres con dolor de los senos pueden no tener niveles suficientemente altos de ciertos “ácidos grasos.” Los ácidos grasos también parecen ser capaces de disminuir la inflamación relacioanda con condiciones como artritis y eczema.
¿Hay preocupación por la seguridad de su uso? El uso de aceite de onagra es PROBABLEMENTE SEGURO para la mayoría de las personas. A veces puede causar efectos secundarios leves que incluyen problemas estomacales, nausea, diarrea, y dolor de cabeza.
Advertencias y precauciones especiales: Embarazo y lactancia: El tomar aceite de onagra POSIBLEMENTE NO ES SEGURO durante el embarazo. Podría aumentar la posibilidad de tener complicaciones. No lo use si está embarazada.
Durante la lactancia es POSIBLEMENTE SEGURO tomar aceite de onagra, pero es mejor consultar antes con su proveedor de atención médica.
Trastornos de pérdida de sangre. Hay preocupación de que el aceite de onagra podría aumentar las posibilidades de sufrir hematomas y pérdida de sangre.
Epilepsia u otro trastorno acompañado de convulsiones. Hay preocupación de que en algunas personas el tomar aceite de onagra podría aumentar las posibilidades de sufrir convulsiones. Si tiene antecedentes de sufrir convulsiones, evite su uso.
Esquizofrenia. Se han reportado convulsiones en las personas con esquizofrenia que han sido tratadas con medicamentos llamados fenotiazinas, GLA (una sustancia química que se encuentra presente en el aceite de onagra) y la vitamina E. consulte con su proveedor de atención médica antes de empezar a usar aceite de onagra.
Cirugía: El aceite de onagra podría aumentar la posibilidad de sangrado durante y después de una cirugía. Deje de tomarlo por lo menos 2 semanas antes de tener un procedimiento quirúrgico.
¿Existen interacciones con medicamentos?
Serias: No tome esta combinación
Medicamentos que retardan la coagulación (Medicamentos Anticoagulantes o Antiplaquetarios): El aceite de onagra contiene AGL (ácido gammalinolénico). AGL es el ingrediente del aceite de onagra que puede retardar la coagulación sanguínea. El tomar aceite de onagra junto con medicamentos que también retardan la coagulación puede aumentar las posibilidades de producir hematomas y pérdida de sangre.
Algunos medicamentos que retardan la coagulación incluyen aspirina, clopidogrel (Plavix), diclofenac (Voltaren, Cataflam, otros), ibuprofeno (Advil, Motrin, otros), naproxeno (Anaprox, Naprosyn, otros), dalteparina (Fragmin), enoxaparina (Lovenox), heparina, warfarina (Coumadin), y otros.
Moderadas: Tenga cuidado con esta combinación
Fenotiazinas: El tomar aceite de onagra junto con fenotiazinas puede aumentar el riesgo de convulsiones en ciertas personas.
Algunas fenotiazinas incluyen clorpromazina (Thorazine), flufenazina (Prolixin), trifluoperazina (Stelazine), tioridazina (Mellaril), y otros.

Medicamentos usados durante cirugía (Anestésicos): El aceite de onagra puede interactuar con medicamentos que se usan en los procedimientos quirúrgicos. Una persona que estaba tomando aceite de onagra y otros medicamentos tuvo una convulsión durante la cirugía. Pero no hay suficiente información para saber si el aceite de onagra o los otros medicamentos fueron la causa de la convulsión. Asegúrese de decirle a su médico qué productos naturales está tomando antes de tener un procedimiento quirúrgico. Para evitar problemas, usted debe dejar de tomar aceite de onagra por lo menos dos semanas antes de someterse a una cirugía.
¿Existen interacciones con hierbas y suplementos?
Hierbas y suplementos que pueden retardar la coagulación sanguínea: En algunas personas, el usar aceite de onagra junto con hierbas que pueden retardar la coagulación sanguínea podría aumentar el riesgo de pérdida de sangre. Estas hierbas incluyen angélica, clavo de olor, salvia miltiorrhiza, ajo, jengibre, ginkgo, trébol rojo, cúrcuma, y otros.
¿Existen interacciones con alimentos? No se conoce ninguna interacción con alimentos.

¿Qué dosis se utiliza? Para el dolor de los senos: 3-4 gramos al día.

Es sólo un ejemplo. Os dejo el enlace de la página de la que sale esta información por si quereis consultar sobre el producto que estéis tomando.

Ahora dime si, antes de comenzar a tomar ese producto natural, te has preocupado en leer sobre ello suficientemente. Si no lo hiciste, y lo has hecho ahora, tendrás que decidir si lo vas a seguir tomando. Por supuesto es una decisión personal, pero no olvides comentarlo con tu médico de familia, o con cualquier otro médico que te atienda, por la posibilidad cierta de que sea peor el remedio que la enfermedad.