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miércoles, 27 de marzo de 2013

¿Hablamos de sexualidad? Me quiero, te quiero

"La primavera, la sangre altera". ¿A quién no le ha dicho eso una tía o una abuela?

Hablemos pues, de sexualidad. De buena sexualidad, no perversa, no peligrosa, no forzada. Hablemos de relaciones SSS: Sanas, Seguras y Satisfactorias.

De afecto, de caricias, de besos, de placer, de cuerpo, de amor, de piel, de excitación, de sentimientos, de deseo.
De vivencias y sentimientos con respecto a tu cuerpo y a tus afectos, de la atracción hacia otras personas y del placer que puedes llegar a sentir a través de la piel y de tus sentidos.
De la expresión de las emociones, sentimientos, afectos, pensamientos, deseos... Dar, recibir, compartir y sentir placer.
De la piel, que es junto con el cerebro, el órgano sexual más importante.
De comunicación, de escucha, de responsabilidad, de negociación.  

DECÁLOGO DE LA SEXUALIDAD FEMENINA

1.- Me acepto como soy
2.- Me quiero, me protejo, me respeto
3.- Conozco cuál es mi verdadero deeo. Me expreso
4.- No aceptaré amenazas ni chantajes
5.- Digo NO a algo que no me gusta o que no quiero
6.- Quiero ser responsable y cuidar de mí misma
7.- Mejor sin miedos, disfruto más
8.- Puedo interrumpir mis relaciones sexuales si no estoy segura o no me siento bien
9.- Si me quiere, no hará nada que me haga sentir mal
10.- La píldora no me protege de las infecciones de transmisión sexual ni del VIH.


DECÁLOGO DE LA SEXUALIDAD MASCULINA

1.- Me acepto como soy
2.- Respeto el deseo de la otra persona
3.- Respeto sentimientos, decisiones, miedos e inseguridades
4.- Mis relaciones sexuales deben estar basadas en el respeto, la igualdad y la responsabilidad
5.- Puedo y quiero cuidarme
6.- Expreso mis sentimientos y afectos, asociando afectividad y sexualidad
7.- No tengo que llevar siempre la iniciativa
8.- La comunicación es fundamental para conseguir una sexualidad satisfactoria
9.- Comparto la responsabilidad de asumir medidas de protección
10.- Acepto el uso del preservativo: es una muestra de afecto o de amor

miércoles, 20 de marzo de 2013

Pistas rápidas sobre La dieta mediterránea

La dieta mediterránea se impone en todo el mundo como fuente de salud. Esta afirmación, que comenzó como una observación de la menor mortalidad de causa cardiovascular en Grecia, se ha impuesto como una verdad confirmada por estudio científicos a nivelmundial.

Y ahora todo el mundo habla de la dieta mediterránea como si todo el mundo supiera en qué consiste, y como si todo el mundo la siguiera.
La realidad es que no. En nuestro país, de la cuenca mediterránea, se supone que debería ser la dieta habitual. Pero en nuestro país se comen muchas más proteínas de la cuenta, muchas de ellas a partir de carnes rojas, no se come suficiente fruta y se come excesiva comida envasada.

¿Qué es la dieta mediterránea entonces?
Es la alimentación basada en los productos agrícolas propios de nuestra zona: olivo, trigo y vid, para empezar.
En cuanto a las proteínas, está basada en pescado, aves de corral, huevos y lácteos; pobre en carnes rojas, que son ricas en grasas saturadas (las "malas", aunque las trans son peores).
Los hidratos de carbono proceden fundamentalmente del pan y la pasta, así como de los cereales y legumbres (no olvidemos que las legumbres son además una buena fuente de vitaminas y de proteínas de aceptable calidad).
Es abundante en verduras y frutas. Se dice que dos tercios del plato deben ser verduras. De todo tipo: judías verdes, calabacines, berengenas, acelgas, espinacas, cebolla, pimientos... Y resolvamos una vieja polémica: el tomate es una fruta.
El aceite de oliva es un puntal fundamental de la dieta mediterránea, como ingrediente de las recetas o como aliño. Igual ocurre con los frutos secos (nueces, almendras, pistachos, cacahuetes...). Las grasas son necesarias en la alimentación, ya que nuestro organismo las necesita para la síntesis de diferentes elementos del organismo, entre ellas muchas hormonas. Pero siempre en cantidades moderadas, y eligiendo: son favorables las grasas INsaturadas, perjudiciales las SAturadas, venenosas las transgénicas, y han de mantener un equilibrio entre los omega 6 y omega 3.
Pequeñas cantidades de vino son beneficiosas para la salud, sobre todo el vino tinto, porque además del efecto dilatador sobre los vasos sanguíneos, tiene en poder antioxidante de los flavonoides. Los antioxidantes protegen el metabolismo de las células de los radicales libres, con el consiguiente beneficio antienvejecimiento y protector anticancerígeno.

Los alimentos has de ser frescos y naturales siempre que sea posible, para evitar los conservantes, colorantes y demás química que llevan añadidos los alimentos manipulados. No se debe comer mas que excepcionalmente bollería, dulces, chucerías y alcohol; así como comida rápida.

Decálogo del Buen Deportista

1.- Consume alimentos sanos: cereales integrales, frutas, verduras, legumbres, frutas y frutos secos, pescado, carnes magras y huevos.

2.- Modera el consumo de carnes grasas, embutidos, dulces y frituras.

3.- Bebe suficiente cantidad de líquidos, especialmente si tu prueba es prolongada y hace calor.

4.- Cuida tu vestimenta. No uses plásticos para sudar, te deshidratarás y pararás antes la actividad física. La grasa no se pierde a través del sudor.

5.- Usa un calzado adecuado, pregunta a tu monitor de gimnasia. Debes evitar las lesiones en los pies.

6.- Duerme 8 horas todos los días. El descanso es fundamental para recargarte de energías.

7.- Evita las sustancias tóxicas como el tabaco, el alcohol, otras drogas, alimentos demasiado refinados y procesados y fármacos innecesarios.

8.- Antes de tomar ningún suplemento, ¡¡infórmate!! Asegúrate de que lo necesitas y no perjudicará tu salud.

9.- Sé realista con tus objetivos y tus posibilidades. El ejercicio deja de ser sano cuando deja de ser una fuente de bienestar y salud.

10.- UNA ACTITUD POSITIVA ANTE LA VIDA, EL OPTIMISMO, EL BUEN HUMOR Y EL DESEO DE VIVIR SON FUNDAMENTALES PARA LOGRAR TUS OBJETIVOS, ESTAR SANO Y SER MÁS FELIZ

sábado, 16 de marzo de 2013

Nutrición y ejercicio físico

Una alimentación equilibrada es aquella que nos proporciona todos los nutrientes que necesitamos en las proporciones adecuadas.

En alguna otra ocasión, hemos representado la alimentación saludable en forma de disco. Hoy os voy a mostrar la de forma de pirámide, en la que en la base vemos los alimentos de consumo diario, y en el vértice los que deben estar más limitados en nuestra dieta




Así, de deben tomar a diario en cada comida, hidratos de carbono de absorción lenta (pan, pasta, cereales integrales si es posible), frutas, verduras y hortalizas, lácteos (leche, yogur, queso...), y aceite de oliva crudo como aliño. limitando eso sí el consumo de alimentos fritos, mejor otras preparaciones.
De tres a cinco veces en la semana de deben tomar legumbres (garbanzos, judías, lentejas, soja), frutos secos (almendras, nueces...), huevo y pescado, tanto azul como blanco. Como máximo, 2-3 veces a la semana, carnes, magras o de pollo.
Y esporádicamente, pocas veces en el mes, refrescos, comida rápida, embutidos, dulces, helados y chucherías.

El tamaño de las raciones dependerá de cada individuo, pero han de mantenerse las proporciones.
Una persona que hace una actividad física moderada (caminar, nadar, bicicleta) ha de llevar una dieta rica en hidratos de carbono, de donde obtiene la energía, adecuada en proteínas y limitada en grasas. Aún más importante es en deportistas de alta intensidad o de competición, junto con un aporte abundante de agua para evitar la deshidratación, y de minerales ( que se pierden por el sudor), que deben obtenerse de una alimentación variada y suficiente, mejor que a partir de suplementos. Las vitaminas son fundamentales para todo organismo, pero en el del deportista además protegen al músculo del daño tisular debido a los radicales libres producidos durante el esfuerzo deportivo.
Los suplementos vitamínicos o proteicos no mejoran el rendimiento deportivo más allá de lo que haría una nutrición adecuada; siendo los suplementos proteicos además potencialmente dañinos si someten a los riñones a un excesivo esfuerzo, o por favorecer la eliminación de calcio por la orina, con el consecuente riesgo de pérdida de la mineralización del hueso (y detrás vienen las fracturas patológicas por estrés).

Veamos algunos de los más frecuentes errores nutricionales de cara a la actividad deportiva: 

-Comenzar una sesión de entrenamiento en ayunas
-No beber agua antes o durante una prueba deportiva. La deshidratación empeora el rendimiento deportivo, ¡y también el cognitivo! 
-Comer y beber cuando se tiene hambre y sed. Si el entrenamiento dura más de 60-90 minutos, conviene beber agua y comer hidratos cada 15-20 minutos.
-Tomar un suplemento proteico (=de aminoácidos) con la esperanza de que suponga una diferencia.
-Olvidar la importancia de los hidratos de carbono en la alimentación.

En la próxima, Decálogo del Buen Deportista

miércoles, 13 de marzo de 2013

Agredida en el consultorio

Para la entrada de hoy tenía previsto otro tema, pero las circunstancias me hacen sentirme obligada a cambiarlo. Curioso que la última entrada sea sobre las quemaduras, cuando los sucesos que han rodeado a la atención a un paciente con una quemadura son los que me hacen escribir hoy.

Un día de la semana pasada he sido agredida en el consultorio. 

Por suerte, no agredida físicamente hasta el punto de sufrir lesiones en el cuerpo, pero sí lo suficiente para sufrir lesiones en el alma.
Jamás le voy a encontrar justificación a que un "señor" me empuje, me zarandee, me grite, me amenace y me insulte. Así que, por eso, y porque alguno de mis pacientes que me lean pueden reconocer a los personajes de la historia y no estoy segura de si eso constituiría un delito contra la Ley Orgánica de Proteción de Datos, no os voy a distraer aquí con los detalles del suceso. Aunque hubiera sido yo quien lo hubiera irritado, LA AGRESIÓN NUNCA ESTÁ JUSTIFICADA.
Sólo quería compartir con vosotros mi malestar. He estado muy enfadada. Oye, y no le he pegado a nadie. Cuando se me ha pasado el enfado, por la situación, he empezado a identificar el resto de los sentimientos y emociones que he sufrido.
Miedo.
Rabia.
Desconcierto.
Impotencia.
Vergüenza.
Humillación.
Frustración.
Ansiedad, y sus somatizaciones (dolor de espalda, dolor de cabeza, insomnio).

Encima tengo fiebre. Que dice mi madre, que es muy holística para estas cosas, que eso es por la angustia que he pasado, que me ha bajado las defensas. Ay madre, con lo poco que me gusta esta expresión, pero comprendo que se entiende muy bien. Como la de "cambiarle a uno el metabolismo", que también es odiosa pero todo el mundo la entiende. ¡Me voy del tema!

A lo mejor es porque no soy buena persona, pero no estoy de humor como para perdonar. Resulta que es la primera vez que alguien me agrede. Menos aún en el trabajo.

Me admira, en el sentido negativo de la palabra, que salvo el conductor de la ambulancia, ninguno de los muchos presentes hizo absolutamente nada para evitarlo. Gracias, José, por tu apoyo siempre incondicional.
Creo que lo voy a recordar cada vez que algún paciente me diga "ay Pilar hija, (porque es que me suelen hablar así de cercanamente) tú no te vayas a ir de aquí que te apreciamos mucho".
Pues igual no, igual se aprecian a ellos mismos y yo sólo soy útil para su bienestar. Igual se tiene que acabar el "Pilar, hija" y tengo que adoptar el "Doctora" y el "usted", cosa que no he hecho en catorce años que llevo rodando por centros de salud.

Añadan a la lista
Descrédito.
Rencor.
Desapego.
Y sigo enfadada.

Y eso que yo no estaba quemada, aunque consultas de 60 y guardias localizadas (sí, mitad de precio y con un timbre en la puerta, sin saliente por supuesto) acaban con los nervios y la motivación de cualquiera. Yo me nutría de la bendita relación médico-paciente. A ver qué me busco ahora para no convertirme en una marmota.

sábado, 9 de marzo de 2013

Apuntes de primeros auxilios: quemaduras

Las quemaduras ocurren cuando el organismo entra en contacto con algo caliente (como el fuego), o con algo que irradia calor (el sol); o por productos químicos, por intenso rozamiento, o por electricidad. Un líquido caliente o un vapor causan una escaldadura, que se trata igual que una quemadura.

Hay quemaduras y quemaduras: son más graves si son más extensas; y también son más graves mientras más profundamente afecten la piel o superficie afectada. También son más graves si afectan a genitales o a la cara, por las secuelas a las que pueden dar lugar.

Pero por suerte son las menor, y hay muchas quemaduras que se pueden tratar en casa sin necesidad de recurrir al médico: son las quemaduras no extensas de primer grado, que son las más frecuentes.

Las quemaduras de primer grado causan dolor, enrojecimiento e hinchazón. Si afectan a tejido más profundo y se levanta ampolla, ya es de segundo grado superficial; éstas, y a mayor profundidad, requieren valoración médica.

Enfriar la piel con agua fría suele ser suficiente. Durante 20 o 30 minutos, y de la forma más temprana posible. No se debe usar agua helada (por el rebote de "recalentamiento" que sufre la piel al cesar ese frío tan intenso), ni pomadas grasientas (que acumulan el calor a la larga). Existe el mito de la pasta de dientes sobre las quemaduras: el mentol que suelen contener da "sensación de frescor", pero ciertamente la pasta de dientes no enfría. Y cuando está seca, se pasa el quinario intentando retirar los restos de dentrífico de la piel quemada que hay debajo.

Las quemaduras químicas han de tratarse, inicialmente, y de la forma más precoz posible, eliminando el producto del contacto con la superficie del cuerpo. Si es un producto líquido, con agua corriente, fría, abundante, durante al menos 20 minutos. Si es en polvo, conviene sacudir el máximo de polvo posible antes de  lavar con agua fría corriente igualmente, ya que el agua en ocasiones desencadena una reacción química perjudicial (como en el caso de la sosa cáustica).
Las quemaduras químicas pueden llegar a ser peligrosas, ante la duda siempre será conveniente consultar en tu centro de salud.

Las quemaduras eléctricas pueden parecer insignificantes exteriormente, ya que sólo vemos quemados el punto de entrada, y el de la salida, de la corriente. Pero llegan a ser muy peligrosas al producir gran inflamación interna por el recorrido de la corriente, más aún si afectan órganos vitales, pudiendo hacer estallar órganos huecos, o provocar arritmias cardiacas si el recorrido pasa por el corazón. Discretas, pueden llegar a ser mortales. Siempre hay que acudir para asistencia sanitaria.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Mitos sobre alimentación

La tradición popular, las dietas de moda, o una información incompleta o mal intrpretada (frecuentemente ambas cosas coinciden), hace que vayamos arrastrando conceptos equivocados sobre nutrición, y qué tipo de alimentos son saludables o dañinos para nuestro organismo.
Hoy vamos a entretenernos un rato hablando sobre algunos de ellos.

El agua con la comida engorda. Falso!! El agua no tiene calorías, no engorda ni con la comida ni fuera de ellas. Es imprescindible beber una cantidad de agua al día, ya que el organismo la gasta en su metabolismo basal (el que nos mantiene vivos incluso sin ninguna clase de actividad), más aún dependiendo de la actividad física y de las condiciones climatológicas. Tomar agua durante la comida ayuda a la masticación, con una mejor formación de bolo alimenticio en la boca (que es el primer paso de la digestión). Claro que si bebemos mucha agua con la comida nos sentiremos más llenos, con lo que en lugar de engordar, si acaso ayudará a reducir la cantidad de calorías ingeridas, al aparecer antes la sensación de saciedad.

El pan engorda y sube el colesterol. Muy falso! El pan está hecho de harina, agua y sal, por lo tanto no sube el colesterol, no aporta grasas. 100g de pan suponen 250 calorías. Por tanto, lo que engorda no es el pan, sino lo que le echas al pan (embutidos, patés, mayonesa, margarinas o mantequillas, quesos...).
Mucho menos si lo comparamos con las galletas, que aportan 450 calorías los 100g, casi el doble, y no dan la sensación de saciedad que da el pan (ni punto de comparación si hablamos de pan integral), aportan grasas a la dieta además.
La misma extraña creencia existe sobre las patatas, que tienen un alto contenido en agua (alrededor del 70%), y suponen 80 calorías los 100g. La forma más sana de preparación es cocidas o asadas, ya que fritas es como se vuelven altamente calóricas, por la cantidad de aceite que absorben; o si se aderezan con salsas ricas en grasa, como mayonesa, alioli, etc.

Combinar hidratos de carbono y proteínas en la misma comida enlentece la digestión y engorda. El orden de los factores no altera el producto, las calorías de los alimentos son las mismas se tomen a la hora que se tomen. Los hidratos de carbono suelen tener una digestión fácil, no enlentecen la absorción de las proteínas, que de por sí es algo más lenta; la digestión más lenta y pesada es la de las grasas, sin duda alguna. Y la que más calorías aporta (más del doble que los hidratos y las proteínas).

Las lentejas tienen mucho hierro. Cierto que contienen hierro, pero tienen más fama que hierro. Los alimentos que más hierro aportan son las carnes, más las rojas que las blancas; y después, y para qe valga de recordatorio, los alimentos de la gama de color naranja-rosa-rojo-marrón: fresas, melocotones, pimientos rojos, mejillones, sandía, lentejas.

Los deportistas necesitan suplementos de proteínas y de vitaminas. Un exceso de aporte de proteínas puede perjudicar la función renal; y si el deportista lleva una alimentación suficiente y equilibrada, tomará sus vitaminas de su dieta, que además se absorben mejor y de forma más eficiente que los suplementos de parafarmacia. No por tomar más proteínas formará más músculo, ni más rápido.

Lo fresco y lo casero es siempre lo mejor. Pues no siempre, ya que las condiciones de conservación no siempre podrán excluir el riesgo de contaminación de los alimentos que, una vez ingeridos en esas condiciones, nos harán enfermar. Existen procesos de manipulación que le quitan "naturalidad" al alimento, pero que lo hacen por ello más seguro, como es el caso de la ultracongelación del pescado en alta mar, la pasteurización de la leche, el envasado estéril  al vacío y el etiquetado de los alimentos.

Hay alimentos con calorías negativas. Imposible, por definición. Los alimentos aportan, no restan calorías. Este concepto viene de la creencia de que un alimento aporta menos calorías de las que gasta el organismo en absorberlo. Cosa imposible porque el organismo, que es sabio, absorbe alimentos para obtener energía y nutrientes de ellos, y si no los obtiene, no los absorbe.

Seguro que todos conocemos algunos más. ¿aportamos entre todos?

sábado, 2 de marzo de 2013

Adictos a Internet y móvil

Nueva preocupación con las adicciones. Es que hay mucho adicto, a cualquier cosa. No hay límite con las adicciones, se puede ser adicto a cualquier cosa. Adicto se es a lo que nos controle la vida, nos la condicione, nos reste más que nos sume, y al final y en el fondo nos haga infelices a nosotros y a los que nos rodean. No me cansaré en insistir en que ese es el gran problema de las adicciones en general.
Hay adictos a internet y móvil en todos los rangos de edad, pero es especialmente preocupante entre los adolescentes. Algo más del 30% de los adolescentes españoles tienen o están en riesgo de tener una adicción a la tecnología. ¡Eso es mucho!
¿Por qué? Pues para empezar, porque cada vez son más accesibles. Con los smartphones, internet está en nuestro bolsillo tantas horas como queramos al día. Con las tarifas planas ya no se habla, si acaso por Skype, se guasea o se pone un mensaje en Facebook o en Tuenti. Pero mientras, echamos un vistazo al perfil, vemos las actualizaciones de los otros, escuchamos música, vemos videos en youtube, jugamos en alguna aplicación o descargamos una nueva.
Tanta atención al móvil... no deja tiempo para todo lo demás. Para hablar con el que tienes enfrente, en lugar de esperar a que se vaya a su casa y ponerle un Whatsapp, para practicar deporte, para estudiar, para comer en familia. Para relacionarte en directo con las personas de tu entorno.

Y eso, contando con que el uso de internet y el móvil sea el adecuado, sin caer en el sexting, en el cyber bullying, que las webs visitadas sean de contenido adecuado a la edad, etc. Que configuren adecuadamente la privacidad de sus perfiles sociales, que no hagan ni suban fotos inadecuadas que perjudiquen su prestigio en la red, que sean prudentes en cuanto a con quién chatean o se relacionan.

¿Saben todos nuestros adolescentes hacer esto? ¿Les preocupa siquiera? Ya hemos tenido entradas en este blog sobre este tema, y lo que queda. Porque deben saberlo. Internet, como cualquier herramienta, debe usarse con conocimiento. No le daríamos a ningún adolescente una sierra circular si no sabe utilizarla. No dejamos a los niños usar el cuchillo del jamón, y a los más pequeños ni siquiera pintar con un boli. Pues igual con internet, hay que usarlo bien.

Bien significa teniendo en cuenta las medidas de seguridad. Bien significa combinando entretenimiento con aprendizaje: de hecho, es menor el peligro de caer en una adicción a internet y móvil si se usa para hacer los deberes o preparar trabajos. Bien significa durante un tiempo limitado en el día. Bien significa sin dejar de hacer el resto de las actividades diarias, tanto responsabilidades obligatorias como otras actividades de ocio.
Como todo, bien significa con moderación.

No se puede olvidar que los adolescentes son personas en evolución, aún más que los adultos, maleables, y que lo que hagan en sus vidas durante esta etapap puede condicionar el resto de su existencia. Y que son rsponsabilidad de los adultos. Si ellos no tienen control, somos los adultos responsables los que tenemos que controlar por ellos. Conocer, conocer, comunicación, conocimiento, más comunicación. Y sentido de la responsabilidad y la autoridad.