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miércoles, 6 de septiembre de 2017

No hace falta contar historias

Esto de hoy no es una entrada con consejos para pacientes. Es una explicación, la mía, lo que yo he conocido, frente al vídeo que anda por las redes sociales haciéndose viral, de un médico de Málaga diciendo que a los médicos del SAS le quitan dinero si no retiran tratamientos necesarios.
Y habla porque hablar es gratis, pero aquí hay mucho que decir.
Vaya por delante que, como muchos sabéis, ya no trabajo en el SAS hace muchos meses. Y que tampoco quiero volver, decepcionada de una empresa que mantiene directivos de desigual calaña frente a la sangría de profesionales que no parecemos preocupar.
Vaya también por delante, también lo sabéis bien los que me conocéis, que no soy socialista, ni simpatizante, al contrario, he sido concejal en el pueblo donde vivía por el PP, y si hay que decirme algo es antipatizante del partido que desgobierna en la comunidad.
Y va esto por delante para que no haya dudas de las motivaciones que me llevan a escribir esto. Líbreme Dios de defender al PSOE o al SAS en lo indefendible!
A los médicos de familia no nos quitan dinero por no retirar tratamientos necesarios. Sí fuera así, este médico debería estar denunciando al SAS en lugar de hacer vídeos, y si transije y lo hace, él mismo es denunciable.
Los listados a los que se refiere son los listados de revisión de potenciales problemas de prescripción. Nos los mandan desde la unidad de farmacia de atención primaria, dos veces al año, enfocadas en diferentes escenarios en los que la coincidencia de dos o más medicamentos puede ser peligroso para el paciente. Cuando no peligroso, al menos no beneficioso. Con esos listados la intención es reflexionar sobre el tratamiento de un paciente concreto, hacer modificaciones si son necesarias, detectando por tanto un error que si no fuera por eso, estaríamos manteniendo, o a la contra, justificando el tratamiento si lo consideramos adecuado.
Hay un objetivo, claro, basado en las estadísticas de estudios científicos, sobre el porcentaje de modificaciones que se espera.
El cumplimiento de este objetivo no es individual, es del conjunto de la unidad clínica. Forma parte, y pequeña, de los objetivos de prescripción farmacéutica establecidos en el acuerdo de gestión clínica. Y los objetivos de farmacia son parte de él, junto con muchos otros de otras esferas asistenciales, organizativas, comunitarias, formativas, de investigación.
Y del cumplimiento de esos objetivos depende en pequeña medida la productividad que se cobra, según la evaluación del rendimiento profesional.
En pequeña medida?
Pues sí, al menos en atención primaria, que se pronuncien los especialistas hospitalarios de cómo es en su medio. La productividad se considera masa salarial, es decir, es parte del sueldo anual, mayoritariamente. Para daros un ejemplo real, el año 2015 mi productividad, con un óptimo cumplimiento (9.5, porque yo rechazo el 10, ya os explicaré el motivo), me diferenció en 300€ de lo que cobró el siguiente médico en orden de puntuación, con un 6.5.
A ver, compañero de Málaga, cuántos céntimos de esos 300€ crees que son atribuibles a haber revisado o no los listados de potenciales problemas de prescripción?
Mirad de nuevo el nombre de esa actividad de revisión. No consiste en quitar medicamentos necesarios, sino medicamentos que sobran. Que se han usado y no deberían haberse mantenido, que juntos favorecen las caídas, o el daño gástrico, o renal, o que no se encuentra motivo para su uso por no haber indicación entre los antecedentes personales del paciente. Y otros motivos similares. O porque han cambiado las indicaciones de uso a la luz de estudios recientes que cambian los hábitos de hace 10 años.
Es tendencioso hacer creer a la población que le están quitando medicinas que necesitan. Qué ganas, compañero, haciendo que los usuarios desconfíen de su médico, del sistema? De tí? O te crees que te vas a librar?
Veo en el vídeo que tienes tres folios de listado. Hay que leer un poco más de ciencia, compañero, y mantenerse al día, yo nunca tuve más de 12 ó 13 renglones. Y si no, al menos déjate asesorar por los farmacéuticos de atención primaria, que no son tu enemigo. Si no comprendes, pídeles la bibliografía que avala la elección de esa intervención y fórmate al respecto.
Trabajé mano a mano con muchos farmacéuticos de primaria de mi área durante años, y los había de diferentes colores políticos, por tanto tampoco sospechosos de ser esbirros del sistema. Me enseñaron y me ayudaron mucho, y yo a ellos, y pienso que te vendría bien un poco de eso.
Finalmente, no te entiendo. Hay tantas cosas mal hechas en primaria, tantas cosas que cambiar, tanto por lo que luchar, que no entiendo por qué tienes que atacar a una de las pocas cosas buenas que se hacen.
Eso desgasta tus energías, tu prestigio y la credibilidad de la plataforma de protesta a la que perteneces cuando usas mentiras habiendo tanta verdad.
Lucha por una adecuada dimensión de cupos y tiempo de consulta, por la recuperación de la atención domiciliaria, por las sustituciones en bajas y vacaciones, por el tiempo de formación e investigación, por la conciliación de la vida laboral y familiar; por el presupuesto de primaria frente al hospitalario, por el acceso a pruebas complementarias, por unos indicadores de calidad exentos de perversión, por la participación en el diseño de objetivos, por la especialidad de urgencias si es lo tuyo; por contratos decentes, por tener oposiciones anuales que se resuelvan con agilidad, por la desburocratización de la consulta, por la transparencia en las relaciones con el hospital...
Hay mucho que hacer para que pierdas el tiempo con burdas manipulaciones.
Esa ha sido mi realidad, la que he conocido.